Ya no nos es posible pasear por los jardines de Babilonia, salvo que seamos unos intrépidos arqueólogos, al más puro estilo Indiana Jones, y nos guste estar metidos hasta la cintura en barro y polvo mientras servimos de menú exótico a las hordas de mosquitos del lugar, para descubrir unas polvorientas piedras de las que ni siquiera tendremos certeza si son las ruinas que buscamos.
Sí podemos, sin embargo, pasear por un frondoso bosque durante un caluroso día de verano y darnos cuenta de la enorme variedad de formas, colores, tamaños, texturas y distribución espacial de las plantas que lo forman.
Los botánicos, a falta de nada mejor que hacer, se han dedicado durante los siglos pasados a describir los principios en los que se basan el crecimiento, distribución, orientación, estructura geométrica y funcionalidad de hojas, ramas y troncos de las plantas.
En nuestros días, además, se ha producido también un enorme interés por la modelización, lo más realista posible, de formas vegetales, motivado, entre otras cosas, por la necesidad de generar escenas y paisajes "virtualmente naturales" para ser utilizadas en películas (no os perdáis "Toy Story" si queréis ver el estado del arte en imaginería digital), juegos, anuncios.
La modelización, atendiendo a la realidad biológica subyacente, tiene además campos de aplicación enteramente nuevos como pueden ser el estudio de la productividad de las cosechas debido a la diferente distribución de plantas originadas por diferentes técnicas de siembra, riegos, y cuidados, o la propagación de enfermedades y plagas de insectos y los diferentes métodos para combatirlas.
De tal manera que, cambiando el tractor por el ordenador, pueden estudiarse cuáles son los parámetros que afectarían, en qué medida podrían cambiarse, y cuál sería el resultado final de dichos cambios sobre las cosechas. Los modelos más alejados de la realidad biológica son aquellos basados en métodos puramente matemáticos y hacen uso de algoritmos fractales o de lenguajes formales. Aunque existe una distinción matemática precisa sobre lo que es un sistema formal, una gramática formal y un lenguaje formal, aquí utilizaremos estos términos de manera informal (perdón por el juego de palabras) como conceptos muy relacionados.