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La tarde se diluye entre los montes entre un sopor estático de olivos... El arrecife malva de los vientos hojas juega de planta en remolinos. ¡Cuántas tardes iguales, ¡oh, Montoro! fueron labrando tu erosión de siglos!... ¡Cuántas brisas suaves peinadoras de ese suelto cabello de tus riscos! ¡Cuánto aroma de bálsamo de aceite temblando en el alcor de tus molinos!... Un pálpito de paz brota en los muros dorados de tus viejos edificios: edificios calientes con aleros donde aves tiernas suspendieron nidos. ¡Cuántas noches iguales, ¡oh Montoro! Viejas y estrellas duermen en tus quicios; niños y perros juegan en tus plazas... bajo tu puente pasan tiempo y río... La vida se diluye entre tus montes. Bajo tu amada tierra son los míos canción de la nostalgia, acaso rosas, polvo de siderales infinitos, dulzura amarga en la borrada huella, Eternidad de donde nacen siglos, ¡Cuánto aroma de tiempos, ¡oh Montoro! ¡Qué jugar de tu plata en remolinos! Un pálpito de paz vive en tu brisa... bajo tu puente pasan tiempo y río...! Nora Riquelme <nriquelm@ifop.cl> envió el poema a la lista de correo. Aquí está el poema que me mandaste. Un saludo Maikel 31 de marzo de 1999. Hoy he querido escribirte para pedirte (si
es posible) pudieras publicar
Este poeta que cantó a su tierra andaluza,
a su Córdoba la bella, dejó un
Desde que leí sus poesía (son
bellísimas) me queda prendada de su
Bueno, sin más trámite, aquí
te dejo con Morales Rojas y su Eternidad en
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El Baúl 1999
http://elbaul.ariadna.net
http://www.thepentagon.com/elbaul
http://www.geocities.com/SoHo/Square/8859
31 de marzo de 1999
maikelknight@iname.com
yandros2@geocities.com