| Fallece a los 70
años José Agustín Goytisolo, al desplomarse desde
la ventana de su casa
El autor de 'Palabras para Julia' era uno de los poetas más
populares de España
XAVIER MORET, Barcelona
José Agustín Goytisolo, nacido en Barcelona en 1928,
falleció a las cuatro de la tarde de ayer, al precipitarse desde
la ventana de su domicilio, en Barcelona. Goytisolo estaba solo en su casa,
por lo que no se conocen con detalle las circunstancias de su muerte. Según
algunos allegados, últimamente estaba muy deprimido. Era uno de
los poetas más conocidos de España. Palabras para Julia,
al que puso música Paco Ibáñez, es uno de sus poemas
más conocidos.
José Agustín Goytisolo (M. Sáez).
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Un vecino del escritor oyó ayer por la tarde un ruido y cuando fue
a ver qué pasaba encontró el cuerpo de Goytisolo tendido
en medio de la calle. El poeta estaba solo en su piso de Barcelona, desde
el que se desplomó. Avisada la policía, el cadáver
permaneció media hora cubierto con una manta, hasta que la juez
ordenó el levantamiento.
Se autodefinía como "francotirador de izquierdas", pero
era sin duda mucho más. Escritor y hermano de escritores, era el
poeta de una familia, la de los Goytisolo, muy bien dotada literariamente.
Mientras que sus hermanos menores, Juan y Luis, se han dedicado sobre todo
a la novela, José Agustín optó por la poesía.
Deja una obra compuesta de más de veinte títulos en los
que, con un lenguaje llano, alternó versos urbanos y casi de combate
con poemas de un sentimiento muy cercano a la gente de la calle. Era muy
popular -su libro menos vendido va por la tercera edición- y su
poema Palabras para Julia, dedicado a su hija, se ha convertido
en un clásico gracias, en parte, a la versión cantada por
Paco Ibáñez.
También Amancio Prada y Rosa León han puesto música
a sus poemas y la cultura catalana lo reconoce su labor de "hombre puente"
por las excelentes traducciones que hizo de varios poetas catalanes.
Licenciado en Derecho, Goytisolo fue amigo y compañero de generación
de Carlos Barral y Jaime Gil de Biedma. "Carlos, éramos pocos, pero
hacíamos ruido", escribió en Cuadernos de El Escorial.
Y en un ejemplo de su dominio de la sátira , lanzó este dardo
envenenado contra algún poeta con ínfulas: "Crees que porque
enculas a cualquier muchachito/ alcanzarás el arte de Jaime Gil
de Biedma./ Él era homosexual y altísimo poeta. / Tú
escritorzuelo y un triste maricón".
Poesía política
Antifranquista de corazón -fue detenido varias veces-, no llegó
a militar, aunque sí fue un activo compañero de viaje. Le
gustaba decir que iba por libre y que se hizo antifranquista a raíz
de la muerte de su madre, fallecida en Barcelona durante un bombardeo en
la guerra civil. Su lucha, en cualquier caso, fue ejemplar y se traduce
en una poesía que, en sus palabras, "no es poesía social,
sino política".
"En poesía, lo peor es seguir la moda", decía. Él
iba a lo suyo, con un público fiel que se sabía de memoria
varios de sus poemas. "Me ilusiona saber que hay varias guarderías
llamadas Lobito Bueno gracias a una de mis poesías", comentaba.
En su primer libro, El retorno (1955), ya había muestras
de la rebeldía del autor. Su crítica se hizo más visible
en Salmos al viento (1958) y Claridad (1960), reeditados
en 1961 como Los años decisivos.
El compromiso se acentuó en Algo sucede (1968) y Bajo
tolerancia (1977). Siguieron Taller de arquitectura (1977) -colaboró
con el taller de Ricardo Bofill- y su libro más popular, Palabras
para Julia (1981).
Cuando en 1966 publicó en Lumen su Antología bilingüe
de poetas catalanes, con excelentes versiones de Vinyoli, Riba, Espriu,
Brossa, Foix y otros, los escritores catalanes alabaron su labor de puente
en el diálogo entre las culturas en catalán y en castellano.
En 1985 recibió la Cruz de Sant Jordi de la Generalitat y en 1997
reincidió como traductor con Veintiún poetas catalanes
para el siglo XX. También tradujo del italiano.
Barcelona mestiza
En Novísima Oda a Barcelona, publicada en 1992, Goytisolo
canta a su ciudad de siempre, una Barcelona mestiza: "Nadie distingue entre
nosotros hoy/ a ciudadanos viejos de inmigrantes/ porque somos un todo:
la gente habla/ no sólo catalán y castellano/ sino muchos
también francés e inglés".
En junio del pasado año -en la fiesta organizada por su esposa,
Asunción Carandell, y su editora, Esther Tusquets, para celebrar
sus 70 años-, en el Casal de Sarrià hubo llenazo de gente
que quería expresar a José Agustín su amistad y su
gratitud.
Juan Marsé, Manuel Vázquez Montalbán, Ana María
Moix, Josep Maria Castellet, Carme Riera y muchos otros acudieron para
dar fe de su militancia goytisoliana. Vázquez Montalbán
declaró: "No sólo es uno de los poetas españoles más
importantes de la segunda mitad de este siglo, sino una de las mejores
personas que he tenido la oportunidad de conocer en esta vida".
Paco Ibáñez expresó ayer en Lyón su dolor
por la muerte del poeta, al igual que Juan Marsé y otros amigos
del autor de Salmos al viento. "La gente se muere igual que un geranio",
declaró en una ocasión. "A mí me gustaría morir
con la cabeza clara y sin dolor".
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