|
De quinta del 42:
Pues aunque hay pena y nos agravia
el signo adverso,
en nosotros corre la savia
del universo.
Ruben Darío
acaso no comprendas las mías, sin aroma. Tú, que buscas el agua que corre transparente, no has de beber mis aguas rojas. Tú, que sigues el vuelo de la belleza, acaso nunca jamás pensaste cómo la muerte ronda, ni cómo vida y muerte -agua y fuego- , hermanadas, van socabando nuestra roca. Perfección de la vida
que nos talla y dispone
Tú, que bebes el vino
en la copa de plata,
Lo has olvidado todo porque
lo sabes todo.
No has venido a la tierra
a poner diques y orden
Nada te pertenece. Todo es
afluente, arroyo.
No has venido a poner orden,
dique. Has venido
Y que el cantar que hoy cantas
será apagado un día
|