España
1998 95'
Dirección: Fernando León
de Aranoa
Guión: Fernando León
de Aranoa
Director de producción: Primitivo
Álvaro
Fotografía: Alfredo Mayo
Montaje: Nacho Ruiz Capillas
Música original: Hechos
contra el decoro
Intérpretes: Críspulo
Cabezas (Rai), Timy (Javi), Eloi Yebra (Manu), Marieta
Orozco (Susi), Alicia Sánchez (Carmen), Enrique Villén
(Ricardo), Francisco Algora (Ángel), Chete Lera (Inspector)
Una película que nos
cuenta la vida de tres chicos en un barrio marginal de una gran ciudad.
Refleja matices sociales que raras veces se han podido ver en el cine español.
Una gran película que mezcla el humor con tres hisotrias trágicas.
Una gran película muy recomendable. Maikel Night 1999
COMENTARIO
DE LA REVISTA MAGAZINE:
(He incluído todo el comentario
en mi página porque seguramente cuando se pase de moda lo quitarán
de magazine. Y como a mi me segurá gustando después de que
no sea novedad lo pongo completo aquí.
Gran angular:
Fernando León
es sin duda uno de los valores más importantes que tiene nuestro
joven cine español. León es un realizador más preocupado
por el tratamiento de los personajes que por exhibir movimientos de cámara
complicados, cosa que cada vez es más difícil de encontrar.
Su primer largometraje, Familia, no tuvo la repercusión comercial
de otras operas primas nacionales como Tesis o Salto al vacío,
aunque le otorgó el Goya a la Mejor Dirección Novel a la
vez que le acreditaba como una de nuestras jóvenes promesas.
Su cine es sencillo y atrevido a la vez: ¿quien más de nuestros
jóvenes realizadores se atreve a explorar el interior de sus personajes
sirviéndose sólo de la dirección de actores y una
puesta en escena depurada? En ese sentido Barrio sigue la misma
línea. En sus películas no hay encuadre retorcido que valga
ni trampa de guión. Su falta de pretensiones se agradece mucho,
y tal vez sea esa humildad lo que le permite dedicar todo su esfuerzo a
la historia que está contando sin perderse en derroches visuales
tan deslumbrantes como gratuitos. De ahí unas localizaciones que
destilan realismo a cada plano (el mismo director afirma que ese barrio
podría ser el de cualquier gran ciudad), unos personajes que el
director comprende a fuerza de observarlos de cerca, y la música
que enmarca la acción con tanta precisión como el mismo decorado.
El rigor narrativo de este hombre es envidiable... ¿porqué
no siguen su ejemplo?
¿De qué trata?
Javi, Manu y Rai son tres quinceañeros
de un barrio periférico y están condenados a pasar el largo
verano en el suburbio. Se dedican a hablar de chicas y a compartir sus
secretos, y ven como todas las familias tienen dinero para irse de vacaciones...
salvo las suyas. Con mucho tiempo libre por delante, empiezan a cometer
trapicheos para ir introduciendose paulatinemente en el mundo de la delincuencia.
Siguen soñando y esperando con poder tomar uno de los barcos que
se anuncian en los escaparates de las agencias de viajes, salir del barrio
y ver el mar.
Las localizaciones
según el director:
Este es un barrio gris, cuartelero, hermético, de grandes edificios
grises, de cemento y pasadizos subterráneos, de ladrillo oscuro
y arquitectura imposible, sin árboles, sin apenas comercios, sin
pedazos de cielo, hecho a golpe de homigonera, vertical, laberíntico
e impermeable, todo cemento, aluminio y ladrillo. Éste es un barrio
de inigración, de viviendas estrechas, incómodas, de paro,
litografías baratas en las paredes y rejas en las ventanas, de miedo
y cerroijos, de ropa tendida y de televisores a todo volumen. Este es un
barrio de cierres echados, solares en venta, de obras, portales iguales,
pilares de la M-40, táfico rápido y alto que pasa corriendo,
sin detenerse jamás en el barrio.
Pero éste
tambié es un barrio duro, honesto, orgulloso. Un barrio bajo, con
la cabeza bien alta.
Los personajes
según el director:
Los paraisos con los que sueñan Manu, Javi y Rai no están
tan lejos. De alcanzarlos les separa una autopista y doscientas mil pesetas
de renta, un padre sin curro, una habitación compartida, enrejada,
el calor del verano y curenta metros de protección oficial. De lo
que en ellos se esconde les hablan los anuncios de la tele, los escaparates.
Son las ventanas, las puertas de salida del barrio. Puertas falsas, claro,
protegidas con alarma. No resulta difícil encontrarlos asomados
en alguna de ellas, charlando, envidiando, soñando...
Sentados
en el banco de su parque, las manos en los bolsillos vacíos y los
pies en la tierra, en la tierra del parque, Javi, Manu y Rai le dicen no
a las drogas. Y le dicen no al cine, y a las discotecas, y a jugar al tenis,
y le dicen no a pasar las vacaciones en los Pirineos. Sentados en el banco
de su parque le dicen no a todo, sencillamente porque no pueden decir otra
cosa.
La música
según el director:
Música
de barrio, que escuchamos en las habitaciones compartidas, que recorre
los pasillos y atraviesa los tabiques estrechos, que resuena en los los
patios interiores compitiendo con televisores, discusiones familiares,
con los gritos de los niños, entre la ropa tendida y las ventanas
enrejadas de las casas, abiertas al aire inmóbil del verano.
Música
que pertenecía ya a la película mucho antes de rodarla, que
escuchaba mientras escribía los diálogos, que me acompañó
después por los barrios buscando los lugares donde había
de transcurrir la historia, el parque en que los tres chicos se juntan,
la agencia de viajes ante la que van a soñar, el descampado en el
que se rompen sus sueños.
La salsa,
representando los paraisos tropicales con los que sueñan los tres
chavales, haciéndolos realidad entre edificios y descampados, aunque
las palmeras sean de polispán y las mulatas de cartón piedra,
aunque para alcanzarlos hayan tenido que atravesar el escaparate de una
agencia de viajes. (...) Música que toca una familia de gitanos
entre enormes torres de viviendas, la cabra trepando por la escalera, los
niños pidiendo entre los vecinos, que miran la actuación
aburridos, mientras la tarde languidece (...)
Otras vinieron
después, compuestas por Hechos contra el decoro*. A partir
de tres conversaciones, un par de noches en Lavapiés y un premontaje,
encontraron el sonido de la película.
*Las
canciones compuestas especialmente para la película son: La llave
de mi corazón y Canción prohibida

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